sábado, 23 de marzo de 2019

The Dark Knight Trilogy


Si hablamos de la trilogía de Batman de Nolan, hablamos de una de las grandes referencias del género.  Para muchos es el top del género y para otros cuantos una mala adaptación del personaje (si hay gente que odia esta versión de Nolan). Yo en cambio me encuentro en medio de estas dos vertientes, es decir, creo que tiene muchas virtudes, pero a su vez unos defectos o más bien sacrificios, que a mí me duelen cuando pienso en ello.

Una cosa que no se le puede negar nunca a Nolan es que revivió al personaje. Si recordamos antes de esta trilogía tuvimos Batman & Robin. Si esa película donde Batman y Robin patinaban en hielo para detener a Mr. Frío. Esa película fue un batacazo serio para Warner, la cual enterró a Batman en el pozo más absoluto. Hubo muchos proyectos que intentaron resucitar al personaje en el cine: Una adaptación de “Año Uno” en blanco y negro; una película de Batman del Futuro, adaptación de TDK Returns. Todos estos proyectos no llegaron a buen puerto, pero apareció Nolan y ofreció su idea. Hacer una versión más humanizada y realista del personaje. Warner acepto y el resto pues fue que dio una de las trilogías más rentables del genero de superhéroes, a la vez de reconocida por crítica y público.

Sin duda Nolan desde el principio lo tenía claro. Quería un Batman humanizado y realista hasta el momento. Que su universo fácilmente pudiera compararse con el mundo real. Y vaya que si lo consiguió, pero haciendo unos sacrificios que en muchas partes a mí no me convencen o me molesta un poco. 

Para empezar con el paso del tiempo, tengo claro que esta primera entrega es la película que más ganas le pone Nolan. Se nota que tiene ganas de contar una historia y desarrollar a sus personajes, tiene todo medido al milímetro. Esta película no va de Batman, o de los villanos quieren acabar con Gotham. No, esta película va de Bruce Wayne. Sin duda Nolan quiere contar ese viaje que va hacer el personaje, para encontrar su lugar tras la muerte de sus padres. En cierta medida, aquí se ve lo de querer hacer un Bruce humanizado. Le vemos vulnerable, perdido y con miedo a afrontar sus miedos. La pérdida de sus padres le ha dejado destrozado por dentro. Me gusta que nos lo presente perdido en el mundo, pero que sus pesadillas por más que huya le persiguen todo el rato.

Sin duda es el planteamiento que va a mover toda la esta primera entrega. Como afrontar esos miedos y emplearlos para intentar ser algo más. Sin duda, toda esa primera parte donde entra en juego ese entrenamiento de Ra´s y la Liga de las Sombras hacen que Bruce lo tenga un poco más claro cómo afrontarlo. En esta parte Nolan de manera sutil nos va metiendo flashblack donde poco a poco vamos conociendo como Bruce ha llegado a estar en esta situación de ser un miembro de la liga. Cómo perder a sus padres, el ver que la justicia de Gotham y su contaminación en la corrupción hacen que decida irse para ver si puede olvidar. Pero nunca ha podido, porque esa sed de venganza que tiene a cada momento se apodera de él.

El punto culmen es cuando intenta matar al asesino de sus padres de con una pistola. Es el momento donde vemos a un Bruce ya consumido. Que al ver que no puede hacer esa venganza, le consume más su odio. Es en ese momento cuando Rachel le intenta hacer entrar en razón y vemos lo que es para mí uno de los mejores momentos de la trilogía. Si, el momento cuando ve el arma y recuerda que eso mato a sus padres y decide tirarla al mar. Parece una tontería, pero en ese momento Bruce recibe una gran lección.

Toda esta parte antes de volver a Gotham es la más personal de Nolan. Se le nota que es donde está en su salsa. Se ve que desarrollando a Bruce le encanta y lo está saboreando a cada escena. Pero llegamos a Gotham. Bruce vuelve y decide que quiere limpiar el nombre de los Wayne y la ciudad. Y aquí vemos que todo ese tono personal que tenía Nolan, se pierde en pos de entrar en un ritmo más blockbuster de acción. Eso si antes de que lleguemos al momento culmen, nos deja un par de momentos de presentación de la ciudad, y sus personajes. De cómo Bruce, con la ayuda de Lucius van creando el símbolo.

La segunda parte de la película es ya toda acción y esa atmosfera de personal que traía Nolan se pierde. Es normal, ya entra Batman como un tren a limpiar la ciudad. En esta parte nos deja la que es hasta el momento la mejor presentación del personaje. Si la escena de los almacenes es definir a Batman a la perfección. Una entrada desde las sombras, que los criminales se asusten y rayen entre ellos de que está pasando. Eliminar uno a uno a los rivales y cuando quedan pocos lanzarse como una sombra. Sin duda se nota que para esta entrega Nolan se empapa del personaje. 

Pero llegamos al momento donde Nolan para mí la caga bien en la primera entrega. Si bien he dicho antes que cuando Bruce mira el arma y ve que casi se convierte en el asesino de sus padres es magistral. No me puedes hacer que en el combate final con Ra´s le deje morir. No, en serio no puedes. Por mucho que no lo mate, está dejando morir a una persona. Su supuesta moralidad y ética superior la has tirado a la basura con esa decisión. Nolan si lo que quieres es que Ra´s vea que Bruce nunca va a ser como él, en serio, que lo saque y lo meta en la cárcel. Uno porque así no lo mata y se transforma en él, dos su rostro y organización quedaran al descubierto del mundo y tres (y donde más daño le haces) le va a juzgar el sistema que tanto odia. Pero se hizo así y en parte me mancha mucho el buen trabajo hasta el momento de la cinta.

Sin duda el punto molón lo deja el final. Donde vemos a Gordon y Batman teniendo esa conversación final con la señal de fondo. Sin duda uno de los momentos más icónicos de los personajes. Nolan deja al símbolo presentado.

Nolan tiene claro que Batman va a ser un símbolo para la gente, que da igual quien esté bajo la máscara. Ese símbolo va a representar lo mismo. Esto en la tercera lo va a coger con más fuerza aun, y no os voy a negar que de primeras me guste la idea. PERO no me gusta porque Batman nunca ha sido un símbolo de esperanza con el cual Gotham se va a salvar. Es más un parche, que en un principio parece que funciona, pero a la larga va a traer más caos que beneficios. Y si, digo que en un primer momento me gusta, porque en TDK si coge eso y lo rompe. Deja a Batman como un asesino y un fraude para la gente, pero en TDKR lo transforma en un héroe, mártir y ahí para mí la lía mucho Nolan.

Está claro que ambas secuelas heredan el asentamiento de Begins. Tenemos un símbolo que por las noches es el terror de la ciudad. Hace que los mafiosos tengan sus reuniones por las mañana, que los delincuentes se lo piensen bien si van actuar. La policía aunque alguna parte no le quiera, ve que les está haciendo el trabajo sucio. Se nota el miedo y también lo que va a provocar tal presión en los criminales.

Y si el inicio de TDK no puede ser más prometedor y acertado. Tenemos una presentación impresionante y que hace escuela a otros villanos (hola Bane) del Joker. Nos deja claro que aun siendo un villano anarquista del caos, lo tiene todo muy medido (de esto hablaremos más adelante). Vemos unas escenas de la repercusión de Batman y de este deteniendo al pobre Espantapájaros, que no se sale nada bien. Y la presentación del verdadero protagonista, Harvey Dent.
Si porque si en Begins, tenemos que el núcleo de todo es Bruce Wayne, en esta tenemos que su núcleo es Dent. El cómo empieza siendo un optimista juez del distrito que quiere empapelar a las mafias de una tacada y como poco a poco (con el veneno que es el Joker) se va corrompiendo y se convierte en lo que juro destruir. Porque si algo bueno tiene esta película, es que se muestra el verdadero veneno que es Gotham para la gente. Solo como con un simple hecho puede cambiar a la gente. Dent es un símil al espectador que si ve al principio como todo se puede arreglar, pero poco a poco vemos que esto va acabar muy mal.

También tenemos un Bruce que ve en Dent un reflejo de lo que él nunca va a poder ser: El héroe de Gotham. Esta decisión de recalcar tanto en esto me gusta. Esa dualidad que hace a Dent un Caballero Blanco de la justicia y a Bruce en un caballero oscuro es una doble moneda bien llevada. Hace que veamos como Batman, por mucho símbolo que sea, jamás va a ser la solución. Y todo esto va bien en la primera mitad. Vemos que las cosas van arreglando, pero os acordáis cuando dije que presionar tanto por Batman iba a ser malo. Pues bien aquí entra el arma de la mafia, un tiro en su propio pie. Si hablo del Joker.

Nolan emplea al Joker como el arma que va a sacar lo peor de todos los personajes. Los vamos a ver al límite, sacando su lado más oscuro. El lado que te saca siempre Gotham más tarde, o más temprano. Os voy a reconocer que me funciona ver al Joker como un anarquista total, pero que para mí eso no es el Joker que me gusta. Volvemos a ese debate interno que siempre tengo con esta visión. Nolan quiere humanizar y darle realismo y sin duda para mí los villanos del personaje son los que en algunas partes son los que salen perdiendo. (Esto lo tocaremos más adelante).

Pero volviendo a lo que propone esta secuela, tenemos mucho potencial que Nolan va a saber exprimir de manera muy acertada. Una cosa que me encanta es que con una simple acción del Joker, la ciudad se va a la mierda a una velocidad alarmante. Y es que esa falsa estabilidad del principio es una cortina de humo muy débil. Como Bruce ve que lo que el empleaba, esa presión y agobio, el Joker se lo está tirando a la cara. Maravillosa decisión en ese aspecto ver como el Joker está enseñando que el método de Batman no sirve, sino que empeora las cosas.

Y vemos como dos personajes que se unieron para detener todo, van perdiendo la cordura y la paciencia. Tanto Batman, como Dent entran en un círculo peligroso de cada vez ir yendo más lejos para descubrir la verdad. Sin duda aunque el Joker vaya con la máscara de “soy un tipo sin plan”, lo que está haciendo es dar la vuelta al plan de los otros. Tiene todo medido al milímetro y sabe cómo actuar antes para hacer daño.

Todo esto nos lleva a ese clímax a contra reloj donde Batman se tiene que ocupar del Joker y frenar la catástrofe que quiere causar. Sin duda ese enfrentamiento del final le pone al límite. Va saliendo del paso como puede hasta llegar a ese duelo, en donde el Joker es el que se le devuelve esa presión que ha causado. Y por un momento pensamos que él tampoco tiene el control, pero saca su as en la manga. Si su as no es otro que Dent, consumido por dentro, la perdida de Rachel y al ver que esa trinidad que formo no funciona. En ese momento se da cuenta Batman, que todo lo que quería el Joker era entretenerle. Le quería fuera de Dent, para que este la liara muy parda. El último resquicio de luz se va, y el Joker se ríe porque ha ganado.

Nolan nos deja ya una escena en donde vemos la caída de Dent. En como ya se ha convertido en lo que juro destruir. En que por más que lo intentes, por más que quieras esta ciudad te consume y te destruye. En donde Batman tiene que acabar con él (en fin Nolan) para intentar tapar todo lo que se viene. Batman sabe que han perdido, y por ello se sacrifica por el bien de la ciudad. El símbolo que creo ha fallado y mucho. Y lo único que le queda a la ciudad para mantenerse, es un Caballero Oscuro. Un final magistral, agridulce, pero que es lo “más Batman” que ha hecho Nolan en la saga. 

Y llegamos a la tercera entrega y el cierre. Voy a ser claro, no me gusta esta. Todo lo positivo que saco de las otras dos, aquí desaparece de forma muy preocupante. Tengo claro que Nolan solo quiso hacer Begins, pero ese éxito hizo hacer TDK. Y en esta tercera ya si le noto muy desganado. Veo muchos fallos que no cometía antes, como extras que se caen solos, fallos de guion gordos y no veo esas ganas ni en la dirección. Si noto aun Nolan que si quiere cerrar esto, pero lo quiere cerrar para ir hacer otras cosas.

Sé que TDKR para muchos es un gran cierre, y en parte os envidio poderosamente. Pero no voy a negar lo que pienso. Para empezar tenemos una presentación de Bane, que copia esa fórmula del Joker. Ya eso me chirria y en parte la escena es como “vamos a superar lo del banco” y no para mí no lo consigue. Y esa sensación durante toda la película no me desaparece. Tengo claro que Nolan intenta dar momentos poderosos, pero a la vez la trama se tambalea demasiado.

Para empezar hacer un Bruce retirado ocho años como que no. Lo siento, pero que lleva tres años siendo Batman y de repente se retira por la promesa de Dent, que está hecho mierda físicamente. Puedo entender lo de Dent, pero lo del físico. O sea está muy mal, pero luego se pone una rodillera mágica y ale a dar bathostias por un tubo. Luego encima los personajes nuevos pierden mucho. 

Tenemos al joven policía, que nos lo quiere colar como Robin, pero en serio para mí el peor personaje de la trilogía. Esa forma de decirle a Bruce, que sabe que es Batman porque le miro a los ojos. En serio Nolan, después de lo medido que tenías todo en las otras dos, esto me lo tengo que creer.
Selina/Catwoman tampoco es que sea para tirar cohetes. Su trama de las huellas dactilares de Bruce, que si el collar, que si era Bane la que me hizo traerte a las alcantarillas esta cogido con muchas pinzas. Y una vez que Bruce desaparece de Gotham, su personaje se desinfla tanto que pierde todo mi interés en el clímax.

Bane es el único que despierta a mí esa curiosidad. Veo un personaje en donde Nolan si pone todo en el asador. Un personaje militar, calculador y sobre todo violento. Nunca este Bruce ha tenido un reto físico así (Ra´s lo vi más personal  que esto). Sin duda sus primeras apariciones tienen fuerza, veo a Hardy perfecto. Y el combate en las alcantarillas me gusta ver aun Batman que por primera vez le superan físicamente. Y no solo eso que muerde el polvo duramente.

En este momento me dije, venga coño que esto se levanta. Pero que equivocado estaba. Toda esa parte de Bane, la bomba, y Gotham sitiada es soporífera. Se nota que Nolan alarga todo para llegar al clímax. La parte del pozo de Bruce, es un buen intento de profundizar más en el personaje. Por un momento si vi a ese Nolan de Begins. Pero eso dura poco. Eso si esa parte nos deja la escalada de Bruce que es épica (Zimmer de mi vida y mi corazón).


Y es que esta película ofrece destellos de luz poderosos, pero que se entierran rápido por la cantidad de momentos sin sentido o giros de personajes que están muy forzados. El plan de la policía es de juzgado de guardia, toda esa transformación vacía de Robin, que ve que la justicia de la ley no es suficiente. Y el giro de Talia una de las peores decisiones ever. Y es que sin duda veo que Nolan quiere cerrar esto como empezó, con la Liga. Pero me da que no es la historia que Nolan quiere contar. Lo de hacer a Batman un mártir no me gusta nada. Y más cuando en el final me clavas que ese símbolo va a volver con ese Robin.

Pero si hay algo que me cabreo, que de verdad no puedo con ello son dos cosas. La primera que Alfred abandone a Bruce. Por muy mal que vea lo que está haciendo Bruce, Alfred jamás le va abandonar. Y eso me parece una traición grande al personaje, que en las dos anteriores se veía tanto que conocía. La segunda es ver a Bruce feliz. Lo siento pero no. El personaje de Bruce no se diseñó para ser feliz. Lo siento pero por mucho que esto sea una visión y que tiene sus libertades hay cosas que no me trago. Y esta es la que jamás podre. Encima que supuestamente ha muerto, pero se pone con Selina a tomar un café en una terraza…really Nolan.

Y es que el Batman de Nolan para mí aun teniendo unas virtudes grandes, ese realismo no me termina de convencer en un personaje de los comics. Nolan sacrifica muchos elementos para que esto le funcione. Demasiados elementos comiqueros que hacen que con el paso del tiempo esta trilogía me envejezca un poco mal. También decir a favor de Nolan que si cogió obras para llevar a cabo sus tres películas como: Año Uno, Largo Halloween, el Hombre que ríe o La caída del murciélago entre otros. Por ejemplo ese segundo traje más funcional, pero que pierde muchos elementos. En serio porque lleva la máscara, sino parece un motero.

Otra baza a favor es su reparto. Nolan tiene buen ojo en su elección de casting dando un Bale que es un brillante Bruce buen y un pasable Batman. Digo eso de Batman porque su forma de pelear o su voz no me convencen nada. Los villanos están los actores escogidos con mucho gusto y el casting de secundarios igual. En ese aspecto hay nivel en esta trilogía. Sin duda otro acierto es Zimmer. Le da una banda sonora para el recuerdo y que brinda de un poder a las películas muy grande. Sobre la acción decir que las persecuciones molan, pero los combates no mucho. En Begins peca de juntar mucho la cámara y no se ve casi nada. Y en TDK y TDKR ese combate con los codos y autodefensa no me gusta nada.


Para ir cerrando ya esta reflexión, tengo claro que a esta versión se le puede sacar más cosas positivas, que negativas (que muchas duelen). Nolan nos brinda una de las mejores películas de orígenes del género, una secuela policiaca muy interesante y una tercera entrega decepcionante muy grande para mí. Jamás se le va a quitar el mérito que supuso resurgir a Batman del olvido del cine, y que para muchos aun pasando el tiempo será una maravilla de trilogía. Pero para mí el tiempo no le está sentando bien, aun con sus dos grandes entregas. Gracias porque era lo que necesitaba en ese momento el personaje, pero no es la versión definitiva que merece Batman.